Blog dedicado a publicar traducciones al español de textos, vídeos e imágenes en árabe sobre la revolución siria.

El objetivo es dar a conocer al público hispanohablante al menos una parte del tan abundante material publicado en prensa y redes sociales sobre lo que actualmente acontece en Siria. Por lo tanto, se acepta y agradece enormemente la difusión y uso de su contenido siempre y cuando se cite la fuente.

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sábado, 28 de septiembre de 2013

Sin doblegarse

Contra los que pretenden imponer su visión estricta de la religión, o utilizar esta para dominar las zonas liberadas, tachando todo de "hereje", "infiel" o "blasfemo", así responden desde Alepo:


"El hambre es blasfema/infiel. 
Id a matar en Muadamiyya al-Sham (en Damasco)"
(Salah al-Din, Alepo 27/09/2013)

viernes, 27 de septiembre de 2013

Entrevista a Razan Zaytoune, recientemente amenazada por extremistas



Texto original: NOW

Autora: Doha Hasan

Fecha: 24/09/2013




Razan Zaytoune, la activista de Derechos Humanos y escritora siria, es coordinadora general del Centro de Documentación de Violaciones en Siria, que pretende ser una base desde la que se hagan públicas las violaciones de los DDHH por parte del régimen de Bashar al-Asad. Con el inicio de la revolución, Zaytoune se vio obligada a esconderse a causa de su actividad en los medios, y a día de hoy sigue de cerca lo que sucede sobre el terreno en Siria.

Zaytoune, miembro fundador de los Comités de Coordinación Local en Siria, ganó el premio Anna Politkóvskaya de las defensoras de los DDHH, además del premio Sajarov del Parlamento Europeo junto al caricaturista sirio Ali Ferzat. Recientemente se ha visto amenazada y ha sido objetivo de campañas que la consideran una traidora, no por parte del régimen como era costumbre, sino por otra parte que no puede concebir la idea de lo que ella hace.

NOW realizó con ella, que es compañera además, esta entrevista: 

¿A qué amenazas te has enfrentado recientemente?

Estamos en una revolución. Hay caos y vacío securitario. En otras zonas, los activistas se han visto sometidos a cosas mucho peores que las amenazas y las campañas que tachan a la gente de traidora. Lo que diferencia a la zona de Al-Ghoutta oriental es que aún hay un movimiento civil activo, y que es de las zonas liberadas que presencian menos casos de caos o falta de seguridad, debido a la cohesión de las brigadas y porque la mayoría de los combatientes son hijos de las propias ciudades y las aldeas liberadas, además de que apenas hay extranjeros (y me refiero al Estado Islámico de Iraq y Siria y sus semejantes).

A pesar de los errores, Al-Ghoutta oriental sigue siendo el más bello ejemplo de la faceta más brillante de la revolución siria. Por eso hemos dicho y decimos que no se abandone a Al-Ghoutta, porque necesita reforzar sus puntos fuertes para poder enfrentarse a todo lo malo a lo que se ha enfrentado el resto de zonas liberadas. En cualquier caso, siempre hay quienes no han aprendido de las lecciones de la revolución, y creen que pueden copiar la experiencia monocromática y monofónica del régimen. Eso es imposible, porque el pasado no volverá y esos caerán como caerá el régimen. Que el régimen amenazara a los activistas, los detuviera o los asesinara no hizo retroceder ni detenerse a la revolución. Entonces, ¿por qué algunos creen que con tales prácticas pueden imponer su visión, planes y color? 

¿Constituye la protección que te brinda la población civil una garantía suficiente contra las amenazas que recibes? 

El tema de la protección en un ambiente de revolución para un civil que no tiene sostén militar no es real, pero lo importante es la amplia y sorprendente solidaridad de las actividades civiles sobre el terreno. Siento una fuerza “simbólica” que tal vez no pueda enfrentarse a amenazas físicas, pero sí enfrentarse a las frustraciones y que es capaz de garantizarnos que podamos continuar hasta el último momento. Los civiles son el apoyo de los civiles, y la fuerza de la solidaridad entre los activistas civiles, y entre ellos y la gente, es una garantía básica para el mecanismo de reforma desde dentro de la revolución contra lo negativo y los errores momentáneos. Y en primer instancia, esa una fuerza y una garantía para esas actividades mismas.

Incluso en el nivel militar, ha habido solidaridad por parte de los batallones y brigadas a lo largo y ancho de Al-Ghoutta. A nivel personal, estoy muy agradecida a todos mis amigos que iniciaron la campaña de solidaridad conmigo en el interior y el exterior. No puedo agradecérselo lo suficiente. También se lo agradezco a todos los consejos locales, a las oficinas y a los activistas que se han implicado en ella. Estoy en deuda con ellos por la esperanza que me han dado y el cariño con el que me han arropado. 

¿Hay facciones extremistas en la zona de Al-Ghoutta oriental como el Estado Islámico de Iraq y Siria (EIIS), Al-Nusra u otros? 

Hay presencia del Frente de Al-Nusra y últimamente ha comenzado una tímida presencia del EIIS. No he oído nada sobre reacciones por parte de las brigadas hacia el EIIS en la zona de Al-Ghoutta oriental y no sé cómo se va a tratar el tema, sobre todo ante los recientes acontecimientos en Azaz y otras zonas. Creo que la gente confía en su ESL para que trate el tema pronto y antes de que sea demasiado tarde.

No es fácil para las brigadas dejar sus frentes e iniciar batallas secundarias. Eso se entiende perfectamente, sobre todo porque todos ellos sufren de falta de apoyos, especialmente las brigadas y batallones que no tienen una agenda, excepto derrocar al régimen. La mayoría no pueden ni siquiera pagar los sueldos de sus miembros. Quien teme el caos y el terrorismo de EIIS debe hacer algo para ayudarles a seguir, en vez  dañar, condenar, y llorar por la revolución. 

¿Qué trabajo realizas actualmente en Al-Ghoutta? 

Lo primero que hago yo es “vivir” en Al-Ghoutta oriental, como ciudadana en un territorio liberado de mi país. En cuanto al trabajo, me centro en dos aspectos: el Centro de Documentación de las Violaciones en Siria, donde preparo informes sobre el terreno de la situación en la zona, como hicimos con el ataque químico y otros distintos; y colaborar en las tareas de provisión de servicios en la zona, para ayudar a la gente a superar el bloqueo que impone el régimen para someterlos.

Al-Ghoutta se está marchitando. La revolución floral y animal está camino del desastre. El hambre y las enfermedades nos amenazan a todos. Algunas cosas pueden aliviar en parte los efectos del bloqueo y ayudar a la gente a resistir y soportar una parte de la carga de los combatientes en el frente. El resto de zonas liberadas han sido poco atendidas hasta que al final los problemas se han fosilizado antes de que se intentara superarlos, lo que ha llevado a una prácticamente total impotencia.

Hoy la oportunidad llega desde Al-Ghoutta, el portal de Damasco, para trabajar por solucionar en la medida de lo posible esos problemas, para que la zona sigua siendo capaz de enfrentarse a lo peor. La Coalición Nacional debe proponer un proyecto completo en la zona de Al-Ghoutta… Los donantes deben consolidar una parte tangible de sus actividades a ayudar a esta zona a resistir. Encontrar una solución para la basura, por ejemplo, aunque sea materialmente costoso, costará menos que tratar las plagas, las enfermedades y la pérdida de vidas. Ayudar a los consejos locales a administrar los asuntos de sus zonas será mucho menos costo que resolver el caos que conllevará la ausencia de dichos consejos, y así con el resto de cosas. 

¿Sientes miedo? ¿Piensas en marcharte? 

Nunca he sentido miedo, pero al principio sentí mucha amargura. Durante un instante pensé en marcharme a un lugar que me apartara pero que me permitiera seguir trabajando en lo que comencé. Solo fue un momento de frustración. No estoy en  una “misión”, sino que como he dicho, “vivo”, y cuando no tenga nada que hacer, cerraré la puerta de mi casa y me quedaré dentro, en mi casa en la zona liberada de mi país. Además, me une una relación estrecha con decenas de amigos a los que no soy capaz de expresarles cuánto los quiero, y cómo veo a Siria en sus ojos… Civiles, activistas y revolucionarios en los frentes.

A nadie se le ocurre pescar en aguas estancadas e intenta condenar a nuestra revolución por lo que le ha sucedido –entre lo que hay verdaderas desgracias como sucede en Raqqa y Azaz. Dos años y medio de revolución huérfana es un milagro, por su perseverancia y sus múltiples detalles y héroes, tanto los que han muerto como los que siguen detenidos o en los frentes o en sus actividades civiles, humanitarias y de servicios.

martes, 24 de septiembre de 2013

El cruento ajedrez en Siria



Texto original: Al-Quds al-Arabi 

Autor: Elías Khoury

Fecha: 16/09/2013



Bashar al-Asad se ha librado del golpe estadounidense y ha logrado una victoria de las fuerzas del “rechazo” sobre el imperialismo. Así, la destrucción de las armas químicas sirias de las que se decía que se poseían para lograr una paridad estratégica con la Israel nuclear se ha convertido en una victoria sobre EEUU.  ¡Ay de mí que los lapsus han ocupado el lugar de la lengua!

Hoy ha ganado el antiimperialismo como ganó en la derrota de 1967. Entonces, los filósofos del Baaz emitieron la fetua de que el ataque israelí fracasó porque no logró derrocar a los regímenes progresistas. La mentira se creyó y los árabes vivieron el éxtasis de su gran victoria entre escenas de napalm. Los nuevos refugiados y los soldados que vagabundeaban sobre ellos estaban descalzos. Después Israel ocupó el Sinaí, el Golán y Cisjordania. En cuanto al frente de la oposición siria, que nos ha hartado repitiendo en la televisión la inevitabilidad del golpe, a pesar de sus múltiples enfermedades, no ha logrado una destreza equiparable a la de los antiimperialistas en la fabricación de mentiras. Por eso, se ha replegado en sí misma, condenando la traición del aliado estadounidense que nunca fue aliado más que en su imaginación.

Era posible tragarse este vacío y decir que no había nada nuevo bajo el sol de los árabes tachonado del vacío de las palabras, si no fuera porque estas palabras vienen a tapar la sangre y lavar el crimen del carnicero de Damasco y el dictador de Siria, convirtiendo la cuestión del crimen en una cuestión sobre el instrumento usado, no sobre la responsabilidad del criminal.

Las palabras son ahora una carga vergonzos: ¿cómo hablar en medio del ‘manicomio’ de analistas estratégicos que han convertido la política en una broma? En vez de sacar lecciones del ajedrez estadounidense y ruso ahogado en sangre, las palabras vagabundean y los análisis se pierden. La política se ha convertido en un rompecabezas que necesita astrólogos. Venid e intentemos salir de este oscuro túnel para leer la partida de ajedrez que ha llegado a su increíble culmen con la propuesta estadounidense de destruir las armas químicas sirias, convertida en un proyecto ruso con el que el régimen de Asad no ha tardado en mostrar su acuerdo de forma pasmosamente “holgada” y sin reservas.

No hay duda de que estamos ante dos jugadores diestros que saben bien cómo convertir los puntos de debilidad en puntos fuertes, y esa es una de las definiciones de la diplomacia. Pero debemos señalar primero la ausencia del jugador sirio o árabe, pues este no ha podido llegar si quiera a ser peón, sino que se ha convertida en una mera casilla del ajedrez y todos los intentos de Walid al-Muallim y Bashar al Ya’fari de peonizar (convertir en peón) a su maestro químico han fracasado.

EEUU se enfrentaba a un verdadero callejón sin salida, pues la línea roja había sido cruzada en la salvaje masacre química de Al-Ghoutta, y Barack Obama debía seguir la vía de la débil y simbólica acción militar sin querer enfrentándose además al rechazo de la opinión pública estadounidense y occidental a cualquier aventura militar tras el fiasco estadounidense en Iraq.

A Obama, el dubitativo y moderado que no quiere derrocar al régimen (y aquí está el quid de la historia) lo encontró de frente el halcón Putin, que no obstante es incapaz de entrar en la guerra para salvar a su cliente sirio. Así la duda se reunió con la impotencia para diseñar uno de los mayores engaños diplomáticos de nuestro tiempo. En un lapsus linguae, Kerry se sacó el proyecto químico de la manga y Lavrov lo recogió para convertirlo en una propuesta, tras la que Walid Al-Muallim solo tuvo que leer con voz temblorosa, como si leyera el texto por primera vez, la aceptación siria y demás cuestiones.

El lapsus linguae estadounidense fue una obra de teatro, pues las líneas generales del acuerdo fueron definidas en la cumbre de San Petersburgo en un ambiente dominado por los ceños fruncidos de los líderes estadounidense y ruso, pero que no era un ceño provocado por las diferencias en sus puntos de vista, sino por el lío en que ambos líderes se habían visto envueltos por Siria.

Las cosas han terminado, pero el acuerdo químico puede ser el primer paso para la subestimación de la cuestión siria por parte de ambas grandes potencias y dejarla aislada o en cuarentena a merced de los asesinatos y el terrorismo, manteniendo atados sus repercusiones y previniendo su expansión. Mi lectura de este acuerdo, por tanto, es que no es un paso para acabar la guerra en Siria, sino para organizarla e intentar limitar sus efectos.
           
La desposesión de las armas químicas tranquiliza a Israel y ese es el objetivo de EEUU; da una tregua temporal de vida al régimen sirio, que es lo que quieren los rusos; y no permite que el pueblo sirio venza a sus verdugos, que es lo que quieren EEUU y Rusia.

No hay duda de que estamos ante una diplomacia condimentada que ha venido a tapar la incapacidad y las dudas, e insinúa que lo que se conoce como régimen internacional, que sigue en formación, ha logrado eliminar la mecha de la guerra mientras se trataba uno de los más complicados problemas internacionales.

El régimen sirio, y con él el coro de antiimperialistas, bailan por su victoria, sabiendo que una de las causas de las dudas estadounidenses no es el miedo de ellos, sino por ellos, pues no quieren que caigan. El imperialismo estadounidense no cree en la capacidad de sus amigos ni sus agentes de conformar un régimen que garantice la seguridad de Israel como ha hecho el régimen de Asad durante cuatro décadas. Además de que teme la influencia de las corrientes islamistas radicales en la oposición siria, una influencia cuya esencia se retrotrae a sus colaboradores árabes que han encontrado en las corrientes takfiríes una receta lista para asesinar el espíritu de la revolución  y la democracia y convertirla en una lucha destructiva entre suníes y chiíes.

El callejón, por tanto, no es el de los EEUU y Rusia en la partida de ajedrez siria, que Putin ha convertido en su ventana de retorno a la política internacional como socio especulador, sino que es el callejón del pueblo sirio en su enfrentamiento con la dictadura, que ha confirmado  que las armas de destrucción masiva que posee no estaban preparadas contra Israel, sino que fueron creadas especialmente para el genocidio del pueblo sirio y la destrucción de las posibilidades de cambio.

La dictadura ha logrado convertir Siria en una casilla del tablero de ajedrez en que se enfrentan dos jugadores internacionales sobre ríos de sangre y lágrimas, y ha confirmado que el crimen no tiene límites. Sin embargo, no logrará quedarse en el poder, ni logrará aplastar la voluntad del pueblo de los sacrificios, la resistencia y la perseverancia. 

Por ello apostamos.

sábado, 21 de septiembre de 2013

El salvavidas de Asad: destruir la política


Texto original: Al-Jumhuriyya


Autor: Muhammad Dahnun

Fecha: 15/09/2013


Bashar al-Ya’fari, seguramente contento, lleva la carta que anuncia que la República Árabe de Siria se suma al Acuerdo de Prohibición de Armas Químicas. Lo más probable es que la fuente de la supuesta alegría del enviado del régimen sirio a la ONU no se limite al resultado directo de la firma, que no es otro que evitar un golpe militar que parecía inminente contra las fuerzas de Bashar al-Asad, sino que a ello se suma el hecho de que, tras la firma del pacto como parte “gubernamental” y “soberana”, el régimen vuelve a ser miembro de “pleno derecho” en el panorama dominante a nivel internacional conocido como “la comunidad internacional”.

La hoja de Ya’fari ha devuelto a Bashar al-Asad mucha legitimidad como presidente de un Estado tras haberse convertido en un señor de la guerra, y como actor regional principal después de que los crímenes de genocidio descritos en los informes de organizaciones internacionales especializadas, como crímenes de guerra, nada más y nada menos.

Después de esta operación de salvamento internacional del régimen de Asad, es legítimo y justificado preguntarse cuál será el futuro de las sanciones que la “comunidad internacional” impuso a algunos símbolos del régimen y a sus organizaciones, en respuesta a esos crímenes. Sobre todo sabiendo que hablar de su efectividad y resultados no será importante ni necesario mientras el contador de la muerte en Siria “no ha dado un solo respiro” en dos años y medio.

La comunidad internacional había sacado al crimen de guerra sirio por la ventana para volver a meterlo por la puerta a través de lo que se llama “la iniciativa” rusa. Esto ha llegado solo unas semanas después de que cometiera el primer crimen de genocidio en el siglo XXI. No es la inteligencia política lo que se esconde detrás de esta iniciativa por la cual Bashar Al-Asad se deshará de sus armas químicas a cambio de ser eximido de todo juicio y escaparse de la sanción tras utilizar estas armas el 21 de agosto y haber matado a 1.300 sirios entre los que se encuentran mujeres y niños. Lo que realmente se encuentra detrás de la iniciativa es, simplemente, una mezcla de mezquindad, villanía y descaro de todas las “élites políticas” contrarias, claramente, a las aspiraciones del pueblo sirio en su revolución contra el régimen genocida y que no ven en “lo que sucede en Siria más que una lucha para extender la democracia”. Y en general, la mezquindad y la villanía no exigen una inteligencia especial.

La iniciativa rusa, de la que se dice que salvó a todos, no ha salvado nada en realidad. No exactamente. Sí ha salvado a las élites gobernantes, a sus intereses y quizá los intereses de los pueblos que gobiernan algunos de ellos, pero a corto o quizá muy corto plazo.

La iniciativa rusa ha sacrificado lo que es más grande que todos esos intereses. No se trata ahora de hablar del sacrificio o el no poner en valor la vida de cientos de miles de víctimas del régimen sirio, sino que lo primero y principal es el sacrificio que se ha hecho de todos los valores básicos de consenso humano que consideran que la rendición de cuentas y la responsabilidad son precondición para la justicia y la libertad. Son esos los valores en torno a los cuales se conforman y deben conformarse los valores de “política” y “guerra”.

La iniciativa rusa en este sentido supone un aborto y una destrucción del significado de “la política” y por tanto de ese consenso. Esta situación abre la puerta, giratoria desde el principio, a todo el que quiera llevar a cabo su actuación política y/o violenta a partir de trasfondos ideológicos nihilistas. No solo esto, sino que la iniciativa ha sido un serio preludio para el fracaso de los que luchan contra los nihilismos que van surgiendo en el proceso de la lucha siria en primer lugar y en el mundo después del 11-S en segundo lugar, en sus intentos de lograr cualquier resultado o progreso.

El uso de armas químicas contra el pueblo sirio es el crimen que, al tratarse al estilo de los rusos, lleva a la destrucción del concepto de “guerra” también al considerar que “con otros medios” y en su denominación realista, es una extensión natural de la política, que pone freno a la violencia no legítima y la destruye o al menos disuade de su empleo en la práctica, haciendo uso de la violencia legítima.

Más aún, la política “correcta” de cara a las armas químicas por parte de Asad es la “guerra” contra ellas. Todo lo demás, sea más o sea menos, no puede suponer más que un factor añadido para un nuevo desplome teórico de todos los valores que los pueblos, organizaciones, partidos, políticos, intelectuales y otros pretenden convertir en la base para establecer un consenso humano equilibrado. Este desplome no tardará en encontrar quien se comprometa a traducirlo en el nivel práctico de la realidad.

La iniciativa rusa ha destrozado también, entre otras cosas, el concepto de disuasión. Pues, de manera temporal y estacionaria, si los nihilistas del presente –cuyos “patrocinadores” son hoy Bashar al-Asad y su régimen- aceptan utilizar armas prohibidas internacionalmente a cambio de que se entregue lo que queda de ellas, los nihilistas del futuro, que son organismos no internacionales en general, no permitirán que se pague este precio. Pues los objetivos “celestiales” de aquellos se diferencian de los “terrenales” de la mafia asadiana.

Ante la amenaza que lleva en sí la iniciativa rusa de beatificar a Bashar al-Asad como shabbih (matón, mercenario) internacional o “gamberro” del mundo al que no se le interroga por sus actos ni ha de rendir cuentas -actos que entran en la categoría de crímenes contra la Humanidad-, puede que la comunidad internacional aprovecha la ocasión para convertir el uso de la fuerza en un acto noble, al contrario de la fama que le precede, pues estaría determinado por más elevado objetivo político: la defensa del derecho a la vida del ser humano.

Por tanto, esto no tiene nada que ver con la reacción, negativa hasta el momento, del panorama dominante internacional contra la implicación de su otrora “apestado” en el uso de armas químicas contra sus gobernados, sino que lo que significa esta reacción, y las disputas latentes que puede provocar entre las “víctimas”, va posiblemente desde la herejía hacia los valores de la responsabilidad y la rendición de cuentas hasta la banalización y subestimación del valor de la vida humana del individuo y del grupo. Lo último que necesita hoy el mundo, que es lo que nunca ha necesitado, son nuevos “locos”, nuevos suicidas.

“Si Dios no está presente, todo vale” y si la política internacional no se levanta con un poco de sentimiento de responsabilidad hacia los valores de la justicia y el castigo justo, todo estará también permitido y no habrá manera de enfrentarse a ello.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Al-Qaeda y la revolución

Hoy viernes 20 de septiembre las manifestaciones en Siria han sacado carteles de lo más variopinto, pero claramente ha habido un tema recurrente que además ha sido cogido al vuelo por la CNFORS, el principal grupo de la oposición política en el exilio, que ha emitido un comunicado asegurando que el Estado Islámico de Iraq y Siria no está en la línea de la revolución o, para ser más claros, no la representa. Pero veamos las pancartas para comprender a que nos referimos:

 Da'esh (siglas del Estado de Iraq y Siria en árabe), vete. Ya basta
(En el dibujo el hombre representa a un combatiente de dicho grupo matando la "libertad")
[La fotografía es de Alepo]


¡¡¡No hicimos la revolución contra un dictador en nombre del rechazo (al imperialismo)
para que nos venga otro en nombre de la religión!!!
Da'esh, marchaos.
(Comités de Coordinación Local, Duma (Damasco), 20/09/2013)

La última pancarta responde a dos objetivos: el primero identificar al Estado Islámico de Iraq y Siria con el régimen por su carácter dictatorial, y el segundo, denunciar las sospechas de que el régimen ha infiltrado el grupo o tiene relaciones con el mismo:


Por la sangre de nuestros mártires que
el Estado del Régimen (en rojo y subrayado) de Iraq y Siria
caerán (en plural).

martes, 17 de septiembre de 2013

Entrevista a Yassin Al-Haj Saleh



Texto original: Al-Nahar 

Autora: Diana Skaini
Fecha: 15/09/2013



Desde un punto del interior de Siria, el escritor Yassin Al-Haj saleh sigue apoyando la revolución de los sirios contra el régimen de Bashar al-Asad. Desde la postura del teórico y el activista civil y periodístico, el perfil de Yassin al-Haj Saleh en Facebook es una ventana personal a través de la cual mira un gran número de seguidores que siguen, al ritmo de lo que publica, las etapas de la revolución.  Un paseo por su perfil muestra un gran número de fotos de víctimas y detenidos opositores, y en parte cuenta la historia de una revolución en la que dominaba el aspecto civil antes que esta entrara en el camino de la total militarización. En el mismo lugar, el intelectual muestra imágenes de cuerpos de víctimas infantiles en hileras. Para él, el mundo ha de ver esta muerte y estas atrocidades para darse cuenta de la realidad. En cuanto a sus opiniones críticas, que se extienden a la oposición, nunca llegan a rozar el convencimiento de la necesidad de completar la revolución hasta el final.

En una etapa clave en la lucha, representada por el reciente acuerdo ruso-estadounidense, Al-Nahar preguntó a Al-Haj Saleh su opinión sobre la evolución de la postura estadounidense desde la masacre de Al-Ghoutta oriental y occidental hasta llegar al pacto actual, y consideró que “los estadounidenses necesitaban el salvoconducto ruso para no hacer lo que no querían hacer”, acusando a la política “dubitativa y corta de vista” de Washington de crear un ambiente propicio para los yihadistas y preguntándose “si realmente los estadounidenses están molestos con el aumento de yihadistas”.

Por eso, Al-Haj Saleh habló del retroceso de la moral entre las filas de las brigadas que estaban apostando por el golpe, considerando que tal vez se recompensase dicha decepción con un aumento de las armas, lo que prolongaría la lucha sin decidirse a favor de ningún bando. También habló de la posibilidad de que se celebre Ginebra II y las razones del rechazo de la mayor parte de la opinión pública occidental a la intervención militar en Siria. A continuación el texto de la entrevista: 

¿Cómo valora la postura estadounidense empezando por la reacción al ataque contra Al-Ghoutta oriental y occidental hasta el aferramiento a la iniciativa rusa? 

Ya sabes que los estadounidenses “se mataron” para no intervenir en la cuestión siria. No tienen interés directo y desde que comenzaron a aparecer los yihadistas, su política tomo más bien el rumbo hacia evitar la caída del régimen, y presionar a las partes regionales que ayudan a los revolucionarios que luchan por derrocarlo con el objetivo de que redujeran su apoyo, aunque mantuvieran al régimen bajo presión.

En vez de conspirar para intervenir en Siria y aferrarse a las causas de intervención, como hicieron en Iraq hace una década, no intervinieron y “conspiraron” para poner fin a la intervención de otros, ordenando a estos otros que no intervinieran. Creo que la base de la política de los estadounidenses desde hace un año al menos es impedir que caiga el régimen. Esos imperialistas esta vez solo han conspirado contra los revolucionarios sirios, y no contra el régimen. Quien se ha comportado como un imperialista de libro, inventando pretextos para intervenir –desde la protección de los santuarios a la intervención de otros- es Irán y su conocido brazo libanés.

El resultado de la política estadounidense es el prolongamiento de la lucha y una amplia destrucción de la sociedad, la civilización y las almas, lo que conforma un ambiente más propicio aún para la expansión de los yihadistas. No conozco una política más contradictoria ni corta de miras, si no quiero pensar mal: ¿de verdad están tan molestos los estadounidenses por el ascenso de los islamistas? No veo ningún indicio de ello.

El uso de armas químicas no es lo que empujó a EEUU a cambiar su política en las últimas tres semanas, porque saben bien que las armas químicas se han usado antes en varias ocasiones. Esta vez, no obstante, se utilizaron con crueldad, como verdaderas armas de destrucción masiva, y no como armas tácticas, lo que supone un revés para los EEUU y pone en duda la credibilidad de sus “líneas rojas”. Si siguen ignorando la realidad, ello afectará a su dominio sobre sus aliados más que a su capacidad disuasoria frente a sus enemigos  e incita a algunas partes a ampliar los márgenes de su juego personal. Pero este cambio se ha dado de mala gana y a regañadientes: la predisposición del régimen a deshacerse de las armas químicas según la iniciativa rusa que puede que Kerry insinuara para evitarse la vergüenza y alcanzar el objetivo y proteger la imagen de Obama como creador de paz. Me parece que la intervención de EEUU contra Bashar al-Asad solo por haber matado a sirios con armas prohibidas internacionalmente no es típico de la política estadounidense, pues es más justo y ético de lo que suelen hacer normalmente. Por eso, necesitaba un salvoconducto adecuado para no hacer lo que no querían hacer desde el principio. La iniciativa rusa es un salvoconducto adecuado. 

Con el descarte del golpe estadounidense y la conformidad del régimen con el plan ruso, ¿Cuáles serían los equilibrios de fuerzas militares y políticas en la lucha siria? ¿Estamos cerca de una Ginebra II? 

Creo que descartar el golpe en sí mismo no provoca ningún cambio importante en los equilibrios de fuerzas, pero es un elemento en un contexto de efecto contradictorio sobre la situación en Siria por una parte. La caída de un arma importante de la mano del régimen ha reducido la efectividad disuasoria asegurada en las zonas de Al-Ghoutta en los últimos meses. Eso es bueno para los revolucionarios, pero el descarte, por otra parte, envía un mensaje al régimen de que puede seguir matando a sus gobernados con otros medios.

Además hay un desplome en la moral de las formaciones combatientes que se habían encomendado al golpe estadounidense, cansadas de antemano. Pero también puede que el descarte del golpe se traduzca en un apoyo militar más fuerte por parte de EEUU y otros a la resistencia armada, algunas formaciones, y una menor presión sobre las fuerzas regionales para que dejen de armarlas. Hay ya datos en esa dirección, pero no estoy seguro de cuánto durará esta compensación. Creo que si finalmente se arma, será una oleada ocasional, y que se enmarcará en la idea de hacer más presión al régimen, no en el marco de su derrocamiento. ¿Nos hemos acercado, entonces, a Ginebra II? Lo dudo si nos referimos a algo más que hacer fotos y a regalar un proceso de relaciones públicas a los rusos, que se prolongue sin fin. La política del régimen es la guerra, no tiene otra: sin guerra se muere. 

Las pasadas semanas “intensamente sirias” han puesto de manifiesto el rechazo de la mayor parte de la opinión pública occidental a una intervención militar en Siria. ¿Cuál es la razón, y qué papel tienen la oposición y la expansión del yihadismo en esto? 

Creo que es resultado de un conjunto de situaciones a varios niveles. Por una parte, el amargo cerco de las aventuras iraquí y afgana. El coste humano y material irreparable, la pérdida estratégica en el caso iraquí… Por otra parte, el ascenso de los yihadistas en Siria y la atracción que provocan en los medios de comunicación occidental, que ponen de relieve sus crímenes más de lo necesario y que pintan la lucha en Siria como una entre dos bandos malos: uno que ya conocemos y cuyo mal solo va contra otros que no somos nosotros.  

También está la poca capacidad esperada o peor de la esperada de la oposición siria en Occidente para explicar la cuestión siria, mientras que parece que el régimen es más ducho en la forma de dirigirse a la opinión pública occidental y provocar sus paranoias y miedos ante un cambio en Siria. Además, la prolongación y complicación de la lucha en Siria y la dificultad para comprender algunas partes de la misma también influye. La gente se aburre después de un tiempo, y prefieren evitar implicarse y que las cosas vuelvan a ser como eran. También, en mi opinión, hay un elemento cultural prolongado en el tiempo que se ejemplifica en la lucha sectaria contraria al islam en Occidente, y concretamente el islam suní, por ser el mayoritario y identificarse con la historia imperial del islam. Las luchas nihilistas y terroristas hoy hablan en su lengua. Todos estos factores hacen que el occidental exija un esfuerzo especial para comprender algo sobre Siria y la revolución siria que sobrepase las impresiones que circulan, y de un esfuerzo especial también para simpatizar con la revolución. No necesita nada, en cambio, para no comprender y no simpatizar. ¿Para qué hacer el esfuerzo?